miércoles, 14 de junio de 2017

UNDERWOOD O BERNI?

“House of Cards” es una exitosa serie televisiva estadounidense, basada en las manipulaciones despiadadas en los más altos niveles políticos para alcanzar y/o mantener el poder, en los que pujan funcionarios del Ejecutivo, congresistas, gestores, empresarios poderosos, y eventualmente periodistas. La trama se centra en Frank Underwood, desde sus comienzos como congresista demócrata de Carolina del Sur, hasta alcanzar la presidencia de Estados Unidos.

Para promocionar su pretensión de candidato en nuestra campaña legislativa, recientemente el justicialista Sergio Berni presentó un spot publicitario en el que se compara con Underwood. Este juego marketinero no exento de ironía, brinda una excelente oportunidad para comparar nuestra realidad política con la descripta en la serie americana. La primera diferencia esencial es que mientras en la serie americana no intervienen integrantes del Poder Judicial, en nuestro “House of Cards” criollo, jueces y fiscales tienen activa participación para asegurar impunidad, sea por incapacidad o complicidad. En el spot, Berni se exhibe como un superhéroe que actúa por mar, tierra y aire. Pero como a los americanos les sobra este tipo de paladines de la justicia, lo más atractivo para comercializar el producto, hubiera sido mostrarlo ingresando en la medianoche del 18 de enero del 2015 como Secretario de Seguridad, al departamento del fiscal Nisman con las botas embarradas, ante la pasividad del juez De Campo. Los peritajes comenzaron una vez designada la fiscal Fein a cargo de la investigación, con el ingreso de una manada caótica de personas de blanco al lugar del hecho. A 28 meses de la muerte de Nisman, la justicia aún no definió si fue asesinado o se suicidó. Con este inicio, Underwood comenzaría a entusiasmarse con la historia.

Descubriría que los congresistas argentinos crearon una cofradía legislativa “en el marco de la ley”, por la cual personas procesadas por delitos contra el Estado pueden ejercer como legisladores, o presentarse como candidatos. Caso paradigmático, el ex presidente Menem es senador pese a estar condenado por contrabando de armas. La Corte Suprema, que debe expedirse como última instancia, tiene el caso “en estudio” desde hace tres años. En la actual campaña, la hasta hace 18 meses presidente Cristina Kirchner, procesada en diversas causas y con manifiestos enriquecimientos patrimoniales que incluyen hijos, familiares, socios, empresarios, secretarios y jardineros, no solo puede ser candidata, sino es además una referente indiscutida en la estrategia electoral justicialista. Eso sí; en carácter de opositores, es habitual que algún legislador ante sospechas reales o ficticias, pida con rostro adusto que funcionarios del Ejecutivo “den un paso al costado”. En cuanto a escándalos de alcoba, ingrediente imprescindible en las intrigas políticas, contamos con un actor insuperable: Daniel Scioli.

La amplia cobertura legal protectora de la impunidad que sin “grietas” arman los legisladores de distintos espacios políticos, hacen innecesario el rol de oscuros intermediarios o agentes secretos para las “tareas sucias”, como en el “House of Cards” americano. En el criollo todo se hace a cara descubierta. Los agentes secretos salen en primera plana de los diarios; los jefes de inteligencia son acusados de “bobos”; los jueces no penan los enriquecimientos ilícitos; empresarios de medios que evadieron 8.000 millones de pesos en impuestos, contratan a periodistas “todo terreno” para que ataquen por corrupto al gobierno que les cerró los negociados. El último ejemplo de la eficaz tarea de disfrazar a la opacidad, lo brindó una vez más el Poder Judicial. Ante el hartazgo de la sociedad por el accionar de jueces federales para proteger a la corrupción estatal-privada, estos no tuvieron mejor idea que crear una inoportuna Asociación, que semeja más a una hermandad sectaria autoprotectora, que destinada a promover la dignidad de la justicia.

De conocer este creativo guión basado en hechos reales, seguramente el actor Kevin Spacey, que además de interpretar a Underwood es coproductor de la serie, comenzaría a negociar en nuestro país los derechos de exclusividad para una nueva serie, con éxito asegurado. Con Berni para escenas de riesgo incluido.


Buenos Aires, 15 de junio 2017

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