El scrabble es un
conocido juego de mesa en donde cada jugador intenta sumar màs puntos mediante
el armado de palabras en vertical y horizontal sobre un tablero, utilizando
cien fichas con una letra cada una.
La ley electoral 26.571
del año 2009, que no incluyò la boleta única por la resistencia denodada de la
vieja corporaciòn polìtica, estableciò primarias abiertas, simultàneas y
obligatorias (PASO), como mètodo de selecciòn de candidaturas para cargos
pùblicos electivos nacionales y habilitaciòn de partidos y alianzas para
competir por tales cargos. Se aplicò por primera vez en el 2011, en donde todos
los partidos evitaron la competencia interna, por lo que los resultados de la
primaria se replicaron dos meses màs tarde en la elecciòn general de octubre,
que ganó la presidente Cristina Kirchner con cerca del 54 % de los votos.
Las actuales
negociaciones para acordar listas y precandidatos que competiràn el pròximo 11
de agosto en las primarias, para determinar quienes estarán habilitados a
participar en la elecciòn general de octubre, muestra una asombrosa similitud
con el juego de mesa scrabble. El pasado miércoles 12 cerró el plazo para
inscribir las alianzas, lo que nos permite un análisis preliminar de las fichas
del juego. El tablero està diseñado en base a los determinantes distritos de la
provincia de Buenos Aires y Capital Federal. Las fichas no tienen nùmeros sino
nombres de listas y sus representantes y/o candidatos. Entre las fichas de
Capital se encuentran Acciòn Ciudadana
(Lavagna); Fe en Acciòn (Venegas); Confianza Pùblica (Ocaña); Camino Popular
(Lozano); Es Posible (Rodrìguez Saa); Izquierda por una Opciòn Socialista
(Altamira); Partido Solidario (Carlos Heller); PRO (Gabriela Michetti); UNEN
(Terragno; Solanas; Prat Gay para senadores) y Frente Para la Victoria (con Daniel
Filmus en Capital Federal, quien votara todas las leyes contrarias al interès
de la ciudad).La agrupación UNEN es la ùnica que presentarà varios candidatos
que se someteràn al voto ciudadano para establecer los candidatos definitivos a
diputados y senadores en octubre, entre los que se destacan los ya mencionados
Terragno, Solanas (Proyecto Sur) y Prat Gay, y Gil Lavedra; Elisa Carrió
(Coalición Cívica), Victoria Donda y Humberto Tumini (Libres del Sur), a
diputados nacionales.
Entre las fichas
provinciales se puede mencionar al Frente Renovador (representado por Alberto
Fernández y ofrecido como apoyatura de Sergio Massa); Uniòn por la Libertad y el Trabajo (De
Narvàez; Moyano y de la Sota );
Frente Espacio Uniòn PRO (macrismo y Gustavo Posse); Frente Progresista Cìvico
y Social (Stolbizer; Alfonsìn); Frente Popular Democràtico y Social (Vìctor De
Gennaro); y Frente Para la
Victoria (los candidatos aùn no los designò la Presidente ).
Las señaladas son
solo las màs relevantes entre un asombroso nùmero de agrupaciones inscriptas,
integradas a su vez por otra agrupaciones desconocidas y dudosa existencia
legal. Si se busca atentamente entre las variadas fichas, se ubicaràn a las
otrora reconocidos Partido Justicialista y Uniòn Cìvica Radical, que en la
actualidad ningùn polìtico desea utilizar en exclusividad.
Para comenzar con
el juego de scrabble habrà que esperar
hasta el 22 de junio, fecha en la que vence el plazo para presentar la
integración con nombres y apellidos definitiva de las listas, lo que no es un
tema menor, porque entre otros aspectos deberà definirse que fichas perderàn el
carácter de comodines que ostentan hoy. Entre los màs conocidos se encuentran
Felipe Solà, Alberto Fernández, Patricia Bullrich y De Narvàez, que aùn no
definiò si jugarà con De la Sota ,
Moyano, Scioli, Massa, Macri, o con todos ellos juntos. La ficha Massa complica
todo el tablero, porque ni siquiera se sabe si participarà del juego. En las
fichas del Frente para la Victoria todo es màs claro: estaràn prolijamente
ordenadas, y seràn todas comodines. Si bien el inicio del juego se podrá
realizar con la oficialización de precandidatos el 22 de junio próximo, la
presentaciòn y cierre de alianzas permite formular algunas reflexiones
preliminares.
En primer lugar,
gran nùmero de las agrupaciones de actividad inexistente se crean al solo
efecto de que sus representantes presionen a las que tienen mayores
posibilidades electorales, para ser incluìdos en las listas de legisladores en
lugares expectantes. Puede observarse
que la creatividad en elegir nombres para los “espacios” o alianzas es elogiable, pero el nombre de los
usufructuarios son siempre los mismos.
Tal liviandad
creativa lleva a una duda preocupante: certifica realmente la Justicia Electoral
que cada una de las agrupaciones cumplan con los requisitos establecidos por la Ley Electoral 26.571 promulgada
en el año 2009?
Citemos solo tres:
para ser considerados partidos políticos, deben ser organizaciones estables
regladas por carta orgánica (Artículo 1°); las listas de precandidatos deberàn
ser avaladas por un mìnimo de adherentes, que en la Capital Federal y Provincia de
Buenos Aires es de 4 por mil del total de inscriptos en el padrón general
(Artìculo 3º); en el caso de diputados nacionales, cada agrupación política
para integrar la lista definitiva aplicará el sistema de distribución de cargos
que establezca cada carta orgánica poartidaria o el reglamento de las alianzas
partidarias. (Artìculo 44ª).
Confirmada la
oferta electoral este fin de semana, incursionaremos pròximamente en un
aspecto esencial para la ciudadanìa: què proyectos diferencian a los
candidatos, y que compromiso asumen para implementarlos? Hasta ahora, las
discusiones se resumen en las expectativas personales de alcanzar los
codiciados y bien rentados cargos legislativos.
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