miércoles, 13 de noviembre de 2013

CIFRAS Y REALIDADES EN LA ELECCIÓN LEGISLATIVA

La semana anterior se analizó la elección legislativa del pasado 27 de octubre desde lo numérico, vale decir, desde los votos. Llama la atención que analistas tanto oficialistas como opositores otorguen gran relevancia a opiniones de encuestadores cuyas predicciones cada vez más se alejan de los resultados finales, lo que hace suponer que solo cumplen el rol de crear en los votantes “sensaciones de triunfo” para sus clientes, o en el peor de los casos, expectativas de crecimiento. Quizás esto explique porque extrañamente, no se emplee el mismo entusiasmo en analizar la encuesta perfecta: el resultado de las urnas.

Del total de votos a nivel nacional, surge que si se consideran únicamente los votos de las agrupaciones a las que pertenecen los diez potenciales candidatos presidenciales, sin considerar aliados circunstanciales y especulativos, se alcanza la cifra de 16.866.150 de votos, o sea 5.723.850 menos que los emitidos. Por otra parte, las agrupaciones mayoritarias tienen más de dos candidatos posibles de perfiles distintos y a veces opuestos, por lo que los ganadores en una interna no tienen asegurados los votos obtenidos por su agrupación en la elección general.

Como es habitual, la provincia de Buenos Aires y Capital Federal, por poseer el 48 % del padrón nacional, monopolizaron la campaña en los medios de comunicación, dando a los eventuales triunfadores en dichos distritos una supuesta proyección nacional, como son los casos de Massa y Macri, y muy lejos Carrió, lo que no tiene correlato en sus votos y estructuras partidarias en el país. Los ganadores en los grandes distritos del interior (Cobos, Binner y De la Sota), tienen el mismo problema pero cuantitativamente agravado. Podrá decirse que Cobos cuenta con el apoyo de la UCR, pero este centenario partido increíblemente hace años que no se presenta como tal en la provincia de Buenos Aires. Este absurdo se refleja en Ricardo Alfonsín, que deseamos cuente con el perdón de su fallecido padre Raúl: en el 2009 encabezó la lista de diputados provinciales por el Acuerdo Cívico Social; en 2011 fue candidato a presidente por la Alianza Unión para el Desarrollo Social (UDESO), y en la reciente elección fue como segundo diputado provincial por el Frente Progresista Cívico y Social.

El ejemplo Alfonsín, que se replica en muchos otros políticos abonados a cargos legislativos, presenta dos peligrosos síntomas: 1) La velocidad con que se arman y desarman agrupaciones políticas en Argentina; 2) Muchos políticos que renuevan cargos legislativos en listas sábana, dos años más tarde y sin riesgos personales desatan sus egolatrías, y juegan a “yo quiero ser presidente”. La preocupante liviandad en la conformación de partidos, que la ley intencionadamente permite, o la justicia electoral no controla, lleva a que Sergio Massa exprese orgullosamente que derrotó con amplitud a la variante peronista kirchnerista en la provincia de Buenos Aires, con un partido formado tan solo dos meses antes del cierre de presentación para su oficialización. Más tarde, horas antes del cierre de listas, los peronistas Massa, Scioli y De Narváez  manejaban la posibilidad de un acuerdo. Delirante pero real.

Como ya es tradicional, al peronismo gobernante le surgen variantes peronistas circunstancialmente opositoras, al solo fin de reeditar la escenografía en la que al peronismo, ya sea neoliberal o progresista y popular (para el caso es lo mismo), debe  sucederlo un “nuevo” peronismo. Se desata entonces una liturgia repetida y con tristes antecedentes: la lucha interna por el poder.

Para cerrar el breve resumen de aspectos destacados con proyección de futuro que arrojó la elección nacional legislativa de octubre, no se pueden ignorar dos lamentables ejemplos que indican que la continuidad democrática no asegura por sí calidad democrática.

1.- El fallo de la Corte Suprema que rechazó  por anticonstitucional el deseo del gobernador de Santiago del Estero Gerardo Zamora de intentar una nueva reelección, revivió la imagen del viejo caudillo de esa provincia Carlos Juárez, que la gobernara directa o indirectamente durante más de 50 años, y nombrara a su esposa Mercedes “Nina” Aragonés como su sucesora en la gobernación. Zamora, ante la imposibilidad de presentarse, designó como candidata a su esposa, Claudia Ledesma Abdala.

2.- Ante el sorpresivo, al menos para los porteños, triunfo de la oposición en las PASO de La Rioja, el gobernador Beder Herrera se lanzó a una descomunal e inédita compra de votos. El descontrolado uso de los fondos públicos tuvo un moderado éxito: logró superar a la UCR por 770 votos. Herrera se inserta en la línea del caudillismo re-reeleccionista.

Está claro que el contexto político no soportará que los ciudadanos deban someterse al juego frívolo en cuanto a sus obligaciones y marketinero en cuanto a sus intenciones, de los precandidatos presidenciales. Resolver temas de economía en general e inflación en particular; corrupción en el Estado con complicidad de la justicia federal e instalación del narcotráfico;  reforma profunda del sistema electoral con implementación del voto electrónico y lista de candidatos abiertas, entre otros, no podrán esperar hasta el 2015. Las virtudes y defectos de los pretendidos candidatos deberán mensurarse según la manera que formulen proyectos, actúen para promoverlos, y finalmente los voten. A este fin, valdrán tanto los votos positivos como los negativos. En esta evaluación ciudadana, asesores de imagen abstenerse.



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