Sorprende la enorme disparidad
que con independencia de afinidades partidarias o ideológicas, existe entre la claridad y precisión que
tienen los economistas y analistas para describir las coyunturas, y los pobres
resultados que obtienen cuando deben asumir responsabilidades concretas en
roles de gobierno, ya no para sortear crisis, sino para cambiar de paradigmas. Frases
esclarecidas como “no se puede gastar más que lo que se recauda o produce”,
naufragan ante los hechos concretos. Solo en diez de los últimos cien años, la
Argentina tuvo equilibrio o superávit fiscal. Desde el recordado Rodrigazo del
año 1975 (alta inflación, devaluación y tarifazos), el país atravesó
hiperinflaciones en los años 1989/90; la convertibilidad de un peso igual a un
dólar entre 1991 y 2002; incautación de ahorros privados en 1989 y 2002;
privatización de empresas públicas para reestatizarlas años más tarde una vez
saqueadas; falseamiento de estadísticas públicas a partir del 2008, para cerrar
en el 2015 el mayor período ininterrumpido de un mismo gobierno con el 29 % de
pobreza. Cómo se puede mantener durante décadas estas políticas ineficientes y
prebendarías? Usando a sus víctimas para mantenerlas: los pobres.
Todo intento de racionalidad es sepultado
bajo la amenaza de ajustes que generarán más pobreza y desocupación. Lo
lamentable es que la reseña de sucesos económico-sociales entre el 1975 y el 2015,
indican que es verdad. Se ajusta masivamente sobre sectores medios y bajos, basados
en la fórmula gasto x cantidad de beneficiarios = total pesos (ahorro). Esta
globalidad conceptual es la trampa que se mantiene desde hace décadas para que
los responsables de las crisis salgan indemnes. Ejemplos: se plantea sacar las
jubilaciones de privilegio, para que el sistema sea realmente de reparto? No.
Se plantea derogar la discriminatoria ley que exime de pago de ganancias al
poder judicial? No. Se plantea una ley que impida expresamente la designación
de familiares en cargos públicos sin concurso, favoreciendo enormes
concentraciones salariales estatales en un mismo núcleo familiar? No. Se
plantea aprobar la Ley de Extinción de Dominio congelada en el Senado, que permita
como en los países más avanzados, que el Estado recupere parte del dinero que
le fue sustraído? No.
Ante estas evidencias
irrefutables y para simplificar el cuestionario del exámen, las preguntas a responder
se acompañan de conceptos referenciales.
“No robarás”. (Octavo
mandamiento cristiano, 3.500 años antes de Cristo). La mención no pretende una
invocación religiosa, sino fáctica. Un gobierno cleptocrático que instala un
estado de corrupción asociado con empresarios privados, puede tener políticas
socio-económicas virtuosas?
“Sucederá siempre que un
príncipe que quiere conseguir fama de pródigo consumirá en tales obras todas
sus riquezas, y se verá obligado si desea conservar su reputación, a imponer
excesivos tributos, a ser riguroso en el cobro y hacer todas las cosas que hay
que hacer para procurarse dinero”. (Maquiavelo, florentino, siglo XVI). Cuándo
se habla de bajar el déficit fiscal, se bajarán subsidios a los sectores
privilegiados o a los vulnerables?
“Ley de oferta y la demanda” (Adam Smith, siglo XVIII). Porqué
cuando se informa que “bajó el consumo”, paralelamente no bajan los precios?
“Las estadísticas basadas en que a cada ciudadano le corresponde un
ingreso de100, no aclaran que hay ciudadanos con 300, que dejan a dos con nada”
(Oscar Varsavsky, año 1972). Está de acuerdo?
“Los conflictos en la Argentina no
son por los pobres; son por los que más ganan” (Roberto Frenkel, argentino,
siglo XXI). Coincide en que la frase “con la inflación pierden los más pobres”,
omite señalar que ganan los especuladores y sectores más ricos, al desaparecer
los precios relativos?
“El mercado determina el precio
del dólar”. (financistas anónimos del siglo XXI) Porqué cuando se habla de
“mercado”, no se aclara que se refiere únicamente al financiero especulativo, y
no al de bienes transables?
“En la inflación influyen las expectativas” (macroeconomía, siglo
XXI). Porqué entonces cuando un
gobierno fija una meta de inflación, de inmediato todos los economistas
declaran que es de cumplimiento imposible?
Seguidamente detallamos el
listado de economistas invitados a competir: Cavallo, Lavagna (padre e hijo);
Pratt Gay, Sturzenegger, Espert, Broda, Kicillof, Ferreres, Bein, Santángelo,
Spotorno, Cachanosky, Melconian, Dujovne, Caputo, Redrado, Marx (el argentino),
Kiguel, Gerchunoff, Frenkel, Zuchovicki, Nielsen, Giacomini, Argañaraz,
Bermúdez, Abram, Lousteau, Blejer, Vanoli, Pignanelli y Boudou. Especialmente
invitado por lo histriónico, Javier Milei.
Buenos Aires, 17 de mayo 2018
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