miércoles, 6 de febrero de 2013

COLAPSO JUDICIAL - AGENDA FEBRERO 2013


Se inicia con la presente agenda mensual los seguimientos rutinarios durante el 2013 de casos judiciales de corrupción que involucran a funcionarios públicos y empresarios privados con enriquecimientos ilícitos a costa de fondos del Estado.

1.- Tragedia del ferrocarril Sarmiento en estación Once en febrero de 2012
El juez Claudio Bonadío elevó la causa el pasado 16 de enero a juicio oral y público. Previamente la sala II de la Cámara Federal constituída por los jueces Horacio Cattani, Martín Iruzum y Eduardo Farah, confirmaron la decisión de Bonadío de procesar entre otros a los ex Secretarios de Transporte Jaime y Schiavi y los empresarios Cirigliano solo por  administración fraudulenta, estrago culposo (sin intención), e incumplimiento de sus funciones por no haber controlado intencionadamente el desarrollo de la concesión. Pese a que tanto el juez Bonadío y el fiscal Delgado hicieron mención de ello en sus alegatos, no se procesará a los acusados por asociación ilícita, que supone el pago de dádivas con los subsidios del Estado conocidas como “retornos” (el privado paga coimas a los funcionarios que debieran controlarlo con los propios recursos públicos), delito éste que tiene una sanción penal mucho mayor. Se estima los subsidios a favor de TBA en más de 1.900 millones de pesos. Tampoco se procesó a gremialistas mencionados por Bonadío en sus fundamentos como partícipes necesarios, dado que no podían desconocer las falencias del servicio.
Indirectamente con este caso se relaciona el fallo del juez federal Luis Rodríguez, que juró en su cargo el pasado 13 de octubre, sobreseyendo de inmediato a Ricardo Jaime y empresarios ferroviarios que integran la empresa que gestiona las líneas Sarmiento y Mitre, por contrataciones para reparación de vagones realizadas por altos montos con otras empresas controladas por los mismos grupos empresarios. La eventual apelación la debe realizar el fiscal Carlos Stornelli, que integra la Comisión de Seguridad del club Boca Juniors.

2.- Quiebra y recuperación de la imprenta ex Ciccone Calcográfica
Luego de haber sido reemplazados el juez federal Daniel Rafecas y el fiscal Carlos Rívolo por el juez Ariel Lijo y fiscal Jorge Di Lello respectivamente, la causa entró en un letargo, pese a que permanentemente surgen nuevos elementos incriminatorios para los funcionarios públicos y empresarios privados involucrados, entre los que se encuentran el vicepresidente Boudou, los banqueros Moneta y Brito, y el intermediario Vandenbroele. 
Se destacan cuatro novedades: 1) Aún no se conocen los dueños de la sociedad Old Fund, presidida por Vandenbroele, que asumiera el control de la ex Ciccone. 2) El Tribunal de Tasaciones de la Nación aún no estableció el monto de expropiación de la empresa.3) Desaparecieron de la Inspección General de Justicia, actualmente a cargo de Norberto Berner, los expedientes que deberían revelar los antecedentes societarios de la ex Ciccone, Old Fund y aportes de London Supply, que explota los aeropuertos patagónicos. 4)  La familia Ciccone efectuó una presentación el pasado 19 de diciembre ante el Ministerio de Economía, solicitando información sobre la situación de la empresa al momento de la intervención estatal (balance de inicio; inventario de los activos de la sociedad; facturaciones y cobranzas realizadas; destino dados a los activos y demás bienes de la empresa), entre otros interrogantes no menos importantes. Dicha presentación se hizo bajo apercibimiento de demanda al Estado por el manejo de la empresa. A la fecha no hubo respuesta de Economía. 
Cabe destacar que la Sala I de la Cámara Federal porteña, integrada por Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Eduardo Farah, rechazó las nulidades planteadas por los defensores de Boudou, Nuñez Carmona y Vandenbroele, respecto al testimonio de la ex esposa de este último, Laura Muñoz; del allanamiento del departamento propiedad de Boudou en Puerto Madero, y todas las pruebas reunidas por el anterior fiscal Rívolo con posterioridad a ser recusado por la defensa de Boudou. Haber aceptado este pedido de nulidades hubiera llevado a la impunidad de la causa.

3.- Operación financiera ilícita y eventuales dádivas percibidas por Felisa Miceli
El Tribunal Oral Federal Nº 2, integrado por Luciano Gorini, Jorge Tassara y Rodrigo Jiménez Uriburu, condenó a cuatro años de prisión a Felisa Miceli, por haberse encontrado en junio del año 2007 en el baño de su despacho de Ministra de Economía, una bolsa conteniendo $ 100.000 y u$s 31.570, cuya procedencia no solo no pudo justificar, sino que falseó y modificó su declaración inicial respecto a su origen, al punto de ser acusada una testigo ofrecida por la defensa de falso testimonio. La señora Miceli declaró que fue condenada porque carecía “de protección”. Como el fallo fue apelado por su defensa, cabe la posibilidad de que en esta instancia el beneficio le sea otorgado.

4.- Contrabando de 944 kilos de cocaína transportada a España en un vuelo privado argentino.
El 02 de enero de 2011 la Guardia Civil española detuvo en el aeropuerto El Prat a los hermanos Juliá y a Matías Miret por transportar 944 kilos de cocaína en un jet privado que había partido de Ezeiza el 01 de enero, luego de haber estado estacionado casi dos meses en el aeródromo de Morón, en donde se produjo la carga. La investigación de la conexión local y actuación de los organismos de control, inicialmente a cargo del juez federal en lo penal económico Alejandro Catania, sustituído luego por el juez Rafael Caputo, no tuvo ningún avance. En febrero de 2011 el juez Oyarbide intentó sin éxito trasladar a su juzgado la causa. Matías Miret fue absuelto, y en enero de este año los hermanos Juliá condenados a trece años de prisión. En la Argentina, los jueces continúan investigando “hasta las últimas consecuencias”. Llegado a nuestro país, Matías Miret expresó una obviedad: ¿ dónde estaban la Aduana y la Policía de Seguridad Aeroportuaria cuando salió de Ezeiza el avión con una tonelada de cocaína?

El seguimiento regular de distintos casos de corrupción a manera de agenda permitirá comprobar que contra lo que intencionadamente se transmite a la sociedad, no es difícil ni complejo obtener pruebas de los delitos económicos contra el Estado. Lo grave es que una vez obtenidas, las pruebas se neutralizan, diluyen y/o desaparecen en las reparticiones judiciales y administrativas del propio Estado, y las causas se prolongan hasta que operen las prescripciones, o concluyan en escandalosos sobreseimientos generalizados.



No hay comentarios:

Publicar un comentario