martes, 18 de agosto de 2015

EL CIUDADANO PIDE EVOLUCIÓN...Y LOS POLÍTICOS?

Las elecciones primarias abiertas (PASO) del 09 de agosto, permiten reflexiones que exceden lo numérico, con vista a la votación presidencial del 25 de octubre. Inicialmente, no se puede obviar la necesidad de modificar de raíz el obsoleto y corrupto sistema electoral, cada vez más alejado de la ciudadanía. Destacaremos cuatro aspectos.

1.- Inexistencia de partidos políticos
Ninguna de las tres alianzas más votadas (Frente Para la Victoria, Cambiemos y Una Nueva Argentina), superan los 12 años de existencia, Con una peculiaridad: el PJ residual perdió en la interna de UNA, y la UCR residual perdió en la interna de Cambiemos. Cuando esta realidad la personificamos en travestismos políticos, la crisis es manifiesta. En las sucesivas elecciones nacionales y provinciales, se producen los acuerdos más inverosímiles, o no tanto, si consideramos que la prenda de unión es cargo político asegurado. Si éstos no son suficientes, surgen alternativas escandalosas,  como las de legisladores al Parlasur.    
 
2.- Usar legítimas adhesiones políticas como marketing de captación.
Sin duda existen ciudadanos peronistas y radicales genuinos, y en muchos casos fervorosos, ajenos a beneficios políticos. Trabajan duramente; carecen de custodia y son robados o asesinados; tienen hijos sin expectativas de educación y trabajo digno, o posibilidad de ingresar al Estado sin padrinazgos. Electoralmente se los manipula como “puntitos” peronistas o radicales, a ser pescados con el anzuelo de la historia. No se les ofrece un futuro que les provea salud y educación pública en serio; seguridad real para sus familias; que no se angustien ante lluvias copiosas, y que definitivamente acabe con los ya numerosos funcionarios y jueces corruptos.

3.- La falta de opciones políticas concentra poder, y surge el Partido Único.
El poder político es un objetivo en sí mismo; y mantenerlo es un vicio inevitable. El único límite posible a continuidades conservadoras es la institucionalidad, que fué paulatinamente destruída desde hace 25 años.  No hay independencia de poderes; no hay organismos de control; abundan jueces cómplices con la corrupción; se promulgan leyes electorales agraviantes para minimizar el derecho del ciudadano a elegir. El domingo 09 de agosto todos sufrimos un sistema de votación arcaico y corrupto, cuyo “cuarto oscuro” semejaba a una estantería de supermercado, en la que había que ubicar con suerte las ofertas electorales. En la destrucción fueron cómplices supuestas oposiciones críticas hoy, y con prebendas, oficialistas mañana. Tamañas deformaciones confluyen en declamadas diversidades ideológicas  aunadas en un mismo objetivo: mantener el poder. Se unen entonces sin fisuras Kirchner, Scioli, Menem, “Chacho” Alvarez, Carlotto, Bonafini, Boudou, Milani, los ex radicales Zamora y Moreau, Insfrán, Sabatella, Lascurain, Cristóbal López, Spolski, Andrés Rodríguez (estatales), Gerardo Martínez (UOCRA), Curto, Oyarbide, Canicoba Corral,  y entre otros, Verbitsky, actualmente dedicado a la caza de pedófilos opositores. A esta enorme riqueza ideológica depredadora de recursos públicos, se conoce como Partido Único.

4.-  Estrategia electoral de alianzas
Los lamentos por la supuesta fallida alianza entre Macri y Massa, cuyas bases se desconocen, omiten antecedentes cercanos. Año 1999: alianza De la Rúa (radical), y Alvarez (peronista). Este último renunció, siendo uno de los responsables de la crisis del 2001-2002. Desde hace cinco años está becado por éste gobierno en el exterior (UNASUR). Año 2007: alianza Cristina Kirchner (filoperonista), y Cobos (separatista radical K). Cobos fue tildado de traidor por su voto “no positivo” en el Senado. Menem, que también votó en contra entonces, hoy es aliado del gobierno. Año 2015: candidatos radicales a gobernador en Jujuy, Tucumán, Formosa y La Rioja, concretaron la alianza Cambiemos-UNA. Las diferencias de votos obtenidos por Macri y Massa individualmente, con  los de cargos legislativos locales, en los que priman intereses personales, fueron enormes. Qué beneficios lograron Macri y Massa en particular? El propio Massa debió sufrir el oportunismo y travestismo político (Otahcehé, Giustozzi, Zúccaro).

En las primarias el FPV obtuvo 38,4 %; Cambiemos 30,0 % y UNA 20,6 %. Pareciera más razonable que Cambiemos y UNA realicen una intensa campaña para incrementar su caudal de votos a presidente, y acordar determinadas franjas para gobernaciones e intendencias, para forzar una segunda vuelta. Entonces sí, negociar un acuerdo de gobernabilidad e integración, sobre la base de propuestas concretas y transformadoras.


Mensaje del sagaz Maquiavelo para Macri y Massa: “Los príncipes irresolutos, para evitar los peligros presentes, siguen la mayoría de las veces el camino de la neutralidad, y la mayoría de las veces fracasan”. Dejen al ecuatoriano Durán Barba y al peruano Bendixen en el hotel, y recíbanse de estrategas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario