La momentánea resolución del ya rutinario conflicto
salarial docente en varias provincias, con especial impacto y repercusión en la
provincia de Buenos Aires, hace oportuno que, con los indefensos alumnos ya en
las aulas, reflexionemos sobre las impericias políticas y gremiales,
inconsistencias argumentales, y desprecio por la obligación de educar inherente
al Estado, que exhibió claramente el conflicto docente.
Los inaceptables 13 días sin clases en la principal
provincia del país, cuyas víctimas fueron quienes la política marketinera denominan
“maravillosa niñez y juventud”, excede largamente al ámbito docente, para
incursionar en las enormes falencias de la
organización del Estado para
brindar los servicios básicos a los que está obligado: educación, salud y
seguridad. Esta patología de fondo
debería ser objeto de propuestas transformadoras de corto y mediano
plazo por parte de quienes pretendan conducir los destinos del país a partir
del 2015, y que la “década ganada” no resolvió. La distorsión conceptual y operativa
del Estado alcanza tal magnitud, que responsabiliza a la clase política en su
conjunto, por lo que no debe ser ocultada al amparo de tramposas discusiones
entre supuestos oficialistas u opositores coyunturales, pues sus roles pueden
intercambiarse según los beneficios personales o sectoriales que se obtengan.
Variadas declaraciones públicas de funcionarios,
políticos y gremialistas eternizados en sus roles, mezclan oportunismos,
engaños e ignorancia, y eluden las preguntas de fondo y sus consiguientes
respuestas. La primera de ellas es explicitar que para cualquier negociación,
se deben establecer las bases referenciales de una política salarial acorde a
la estructura pública, e identificar sus metodologías de actualización. Cuando
se señala que un sueldo es alto o bajo, cuáles son los parámetros? Los salarios
de la administración pública en general, interrelacionando médicos, policías,
judiciales, poder legislativo o empleados de la banca oficial? Cuáles son los pisos de referencia para
conformar una pirámide: salario mínimo; canasta familiar básica? Cuáles son las pautas horarias, de
responsabilidad y formación profesional para responder al viejo concepto de
equidad que reza “a igual trabajo y responsabilidad igual salario”? Cuando se habla de paritarias testigo con
porcentajes de referencia, quienes deben acoplarse a quién? Los públicos a los
privados o viceversa, y son los empresarios privados quienes esperan que el
gobierno establezca salarios públicos con el menor aumento posible con
gremialistas amigos, para luego trasladar esta pauta a sus negocios privados?
Cualquiera que intente dar respuesta a estos
interrogantes y analice la creciente distorsión de las estructuras del Estado,
agravada por la permanente creación de organismos tanto nacionales como
provinciales que utilizan subterfugios legales inadmisibles para atribuirse la
categoría de económicamente autárquicos pese a que se sustentan en la percepción
de ingresos públicos, dando lugar a la destrucción de pirámides salariales
equitativas, no se debería sorprender por la reiteración de conflictos
salariales y degradación de los servicios públicos.
En el Estado las paritarias tienen una convocatoria
natural, que es previo a la aprobación de los presupuestos nacionales y provinciales,
que consisten en el cálculo de ingresos (recursos) y egresos (gastos), proyectados a un año . El
presupuesto de la provincia de Buenos Aires aprobado para todo el año 2014 hace
escasos tres meses, ascendió a poco más de 180 mil millones de pesos,
destinándose a Cultura y Educación por todo concepto la suma de 53 mil millones
de pesos. Más aún, como el presupuesto incluía endeudamiento internacional, fue
aprobado por una mayoría de 2/3 de la Cámara de Diputados. El gobernador Scioli
destacó esta aprobación como una muestra de “madurez política” de legisladores
oficialistas, opositores y dirigentes gremiales. Claro está, no informó que el presupuesto no incluía pautas
salariales.
El resultado era inevitable. Una vez finalizada la
temporada estival y las prematuras exhibiciones públicas de prematuros
candidatos, a una semana del inicio del ciclo lectivo la madurez política y
gremial estalló. Sin bien el daño está hecho, los días de enseñanza
irremediablemente perdidos por millones niños pueden tener el paliativo que los
padres expliquen a sus hijos que
significa “madurez política y gremial” en la Argentina de hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario