En la anterior reflexión recordamos
el contexto político con el que se encontró la Alianza cuando asumió en
diciembre de 1999. Analizaremos hoy el económico, en base a un cuadro
comparativo estructurado sobre dos coordenadas: económicas (horizontal), con datos oficiales del Ministerio de
Relaciones Exteriores hasta el 2003, y temporales
(vertical), indicando años claves de gobierno. Partiremos desde diciembre
de 1999 (venció el mandato de Menem y asumió De la Rúa), hasta diciembre 2014
(gestión Cristina Kirchner).
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PERÍODOS
|
INDICADORES
ECONÓMICOS
|
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|
Deuda
externa en millones de dólares
|
Deuda
interna en millones de dólares
|
Reservas
BCRA en millones de dólares
|
Tipo
de cambio pesos x dólar
|
Inflación
(IPC) %
|
Desocupación
%
|
|
|
Diciembre
1999 (Menem)
|
145.289
|
no
se indica
|
27.831
|
1,00
|
-1,80
|
13,80
|
|
Diciembre
2001 (De la Rúa)
|
166.272
|
no
se indica
|
19.425
|
1,00
|
-1,50
|
18,30
|
|
Diciembre 2002 (Duhalde)
|
156.748
|
no
se indica
|
10.485
|
3,09
|
41,00
|
17,80
|
|
Diciembre
2003 (Kirchner)
|
164.645
|
no
se indica
|
14.119
|
2,96
|
3,70
|
17,30
|
|
Diciembre
2014 (Kirchner)
|
140.000
|
21.500
|
31.443
|
8,58
|
23,90
|
7,50
|
|
Junio
2015
|
pendiente
|
pendiente
|
pendiente
|
pendiente
|
pendiente
|
pendiente
|
Deuda externa a junio 2014 (Ministerio de Economía –
último dato oficial) = u$s 161.500 millones.
Se restaron u$s 21.500 identificados como deuda interna
(préstamos del BCRA y Anses durante 2014)
Reiteramos que los datos son oficiales,
incluyendo el año 2014, pese a supuestos falseamientos y/o ocultamientos de
indicadores económico-sociales por parte del Indec y Banco Central, iniciados
hace seis años. Aún así, sorprenden ciertas similitudes con la crisis 2001-2002.
Históricamente, el desencadenante al menos explícito de las crisis
internacionales fueron “deudas externas
impagables” (recordemos México; Rusia y Grecia hoy), que inevitablemente se
originan en enormes corrupciones políticas sustentadas en acciones mancomunadas
entre buitres vernáculos (pueden ser de izquierda o de derecha) y buitres
foráneos (también con amplitud ideológica). Unos y otros no están para perder
tiempo en debates acerca si los corruptos son de derecha o izquierda.
La diferencia con el 2002 reside
en la actual solidez financiera de los Bancos, que han sido uno de los grandes
ganadores del llamado modelo, sin necesidad de arriesgar capital en créditos. Como
contrapartida, en el 2014 se destaca un indicador no relevante en el 2002, como
consecuencia de la captación por parte del Tesoro (Gobierno), de fondos del
Banco Central, Anses, y en menor medida Lotería Nacional y Pami: la deuda
pública interna (21.500 millones de dólares). Dichos Organismos recibieron en
garantía Bonos y Letras emitidas por el Estado, mayormente con vencimientos de
corto plazo (entre 12 y 16 meses). Es como prestar dinero recibiendo en
garantía pagarés. Al acreedor le quedan dos opciones: rezar que al vencimiento
le paguen, o contratar barras bravas para cobrar por las malas. (dudamos que
Anses opte por la segunda alternativa). La deuda interna tiene un beneficio
adicional. En caso de “default”, ningún Organismo internacional se quejará. Por
ello los candidatos, sean oficialistas u opositores, antes que realizar
promesas aisladas e inconsistentes, deberán explicitar ante la ciudadanía los
reales indicadores macroeconómicos y sociales vigentes.
En la próxima reflexión
cerraremos “Veladas amenazas preelectorales” con conclusiones comparativas
entre la crisis 2001-2002 y la situación actual. El objetivo es que no se
utilicen pasadas crisis como engañosos recursos publicitarios preelectorales,
sino para que la clase política no repita los lamentables acuerdos llamados de
“salvación nacional” de ese entonces.
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